En la vereda La Marimonda, a unos 40 minutos del casco urbano de Necoclí, la naturaleza y la comunidad se han unido para dar vida a una experiencia de turismo comunitario que enamora. Entre bosques frondosos y la ciénaga más grande de la región, los visitantes pueden vivir el privilegio de avistar cinco especies de primates, observar aves migratorias y compartir con la gente que protege este territorio. Un proyecto que no solo abre las puertas a los turistas, sino que fortalece la economía local y fomenta la conservación de los ecosistemas.
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